
06/12/09
Crece capacidad de almacenaje del puerto de Nueva Palmira
La expansión de la frontera agrícola y los mejores rendimientos han colocado al sistema logístico uruguayo “al límite”, según el ingeniero Ruben Martínez, gerente general de Corporación Navíos SA (CNSA), una multinacional que opera una estación de trasbordo y almacenaje en la zona franca de Nueva Palmira.
“La producción -dijo Martínez a Conexión Tecnológica- crece a un ritmo mayor al que se viene invirtiendo en rutas, silos, capacidad de secado, recuperación del ferrocarril y dragado de los canales. El canal Martín García hay que llevarlo a 36 pies, o sea casi 11 metros, pues ahora está en 32 pies y los barcos no pueden salir llenos de Nueva Palmira”.
La demanda la formula el representante de una empresa que hace punta en el tema de las inversiones: instalada en el país desde 1956, el mes pasado inauguró un nuevo silo con capacidad para 90 mil toneladas de grano (200 metros de largo, 45 de ancho y 25 de alto), con una inversión de US$ 8 millones. La capacidad de almacenaje de CNSA trepó así a 350 mil toneladas base soja, un volumen cercano al del consumo interno anual de trigo. La comparación brinda una idea de la importancia de las instalaciones de la firma.
Pero también contribuye a comprender la significación del puerto de Nueva Palmira, que -recordó Martínez- en movimiento de graneles está casi a la par del puerto de Montevideo: 8 millones de toneladas anuales frente a los 10 millones de la terminal capitalina.
El mes pasado, al inaugurarse el nuevo silo, la presidenta de la multinacional, Angeliki Frangou, también destacó la importancia de Nueva Palmira en el contexto de una creciente producción agrícola. Dijo al respecto:
La producción de soja en la región de la Hidrovía (Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay) creció un 8,2% anual desde 1995 de 41,5 millones de toneladas a 115,9 millones de toneladas en 2008. La producción para 2009 se estima en 106,9 millones de toneladas. Se prevé que la región produzca el 48% de las necesidades de soja del mundo en 2009, y ello a pesar de una grave sequía. Esto compara favorablemente con una cuota de mercado de sólo el 30% en 1995.
Ante varios ministros que representaron al gobierno uruguayo, Frangou demandó un mayor compromiso estatal en respaldo de las responsabilidades que ha asumido el sector privado en Nueva Palmira. En este sentido, sostuvo:
Las vías navegables de interconexión de los distintos países se están convirtiendo en arterias que llevan la sangre comercial del continente. El sector privado por sí solo no puede satisfacer todas las inversiones necesarias para mantener las arterias abiertas. En ocasiones, los gobiernos deben intervenir e invertir donde el problema está más allá del alcance de una única empresa. Si los gobiernos no lo hacen, existe el peligro de que las arterias se obstruyan y los intereses de las regiones pasen a sufrir un importante revés.
Instamos a los países a unirse para hacer frente a las exigencias comerciales de la Hidrovía Paraguay-Paraná y superar los obstáculos burocráticos. En concreto, el Canal Martín García debe ser dragado a mayor profundidad. Esto fomentará el desarrollo de todos los puertos de la región mediante el aumento de la eficiencia, reduciendo costos para los productores y exportadores de la región. Inversiones como ésta animarán al sector privado a seguir invirtiendo, generando comercio y creando un círculo virtuoso que redundará en beneficio directo a estos países.
Algo de historia
La empresa siderúrgica estadounidense United States Steel -explicó Martínez- se instaló en Nueva Palmira en 1956 para sacar el manganeso que explotaba en Corumbá, en el Mato Grosso, cerca de la frontera brasileña con Bolivia. La compañía cambió de manos, los nuevos dueños dejaron la explotación minera y centraron sus actividades en los servicios portuarios y en el desarrollo del tránsito por la hidrovía Paraná-Paraguay.
Con el paso del tiempo -afirmó el gerente general de CNSA- la terminal se transformó en una de las mayores de la región dedicadas al granel, brindando salida al mar a amplias zonas agrícolas y mineras de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Martínez destaca entre los productos que se embarcan en Nueva Palmira a través de CNSA granos y derivados, minerales, madera, azúcar, sal y fertilizantes. Nuestra terminal -agregó- recibe los cargamentos de barcazas, de camiones y de barcos de gran porte que son trasferidos a terminales de graneles o almacenados en los silos para su posterior embarque a puertos de ultramar.
La importancia del dragado
La consolidación de este proceso en torno a la ciudad coloniense requiere -a juicio de Martínez- el dragado de Martín García, la mejora de varias de las rutas de acceso a Nueva Palmira y, en la medida que se extienda la frontera agrícola y aumente la producción, pensar en el ferrocarril. A su juicio, como la mercadería transportada en tren necesita una etapa más de manipuleo, sólo es más conveniente que el camión a partir de los 300 kilómetros y si la producción continúa en aumento.
Fuente: Conexión Tecnológica de Blasina y Tardaguila consultores